El día 12 de noviembre de 2011 aproximadamente a
las 9:30 PM, acudimos AL HOSPITAL
VETERINARIO LAS MERCEDES (Calle California, entre Jalisco y Monterrey Urb.
Las Mercedes. Ccs), a llevar a mi mascota, una bóxer de 13 años, registrada
como paciente en el mencionado centro bajo el nombre Maná Margarita Noria, la cual presentaba baja temperatura corporal
y una poca dificultad para respirar. Fue recibida por el Med. Vet. Rodolfo Gil,
quien inmediatamente la atendió, le colocó una vía, le realizó exámenes de
sangre y le tomó varias radiografías. Sin embargo, no logró identificar “el
problema”. Estuvimos varias horas y Maná
decaía poco a poco. Sólo había 2
personas atendiendo todas las emergencias que llegaban. Aproximadamente a
las 2:20 AM del día 13 de noviembre de 2011, el Med. Vet. Rodolfo Gil nos
preguntó si llamaba al cirujano de guardia para hacerle una cirugía
exploratoria, a los pocos minutos decidimos que le haríamos el procedimiento
recomendado y se lo notificamos al Med. Vet, cuando él iba a realizar la
llamada, aproximadamente a las 2:30 AM, Maná empezó a defecar como síntoma de
dolor y lamentablemente tuvieron que practicarle la eutanasia para evitarle más
sufrimiento. El Hospital Veterinario Las Mercedes presta “Servicios de Emergencias 24 Horas Medicina Crítica”, pero no había
ningún cirujano en el sitio. El Med. Vet. Rodolfo Gil nos preguntó si
autorizábamos realizarle la necropsia y decidimos que aceptaríamos para saber
lo que realmente le había sucedido. Dos días después, volvimos al centro
veterinario para buscar los resultados que además NO nos lo entregaron por
escrito, y el veterinario nos dijo que no
encontró nada, sólo observó una señal de que el apéndice había estado
inflamado, que posiblemente a Maná le estaba dando una apendicitis, cuya mortalidad es baja si se hace un
diagnóstico a tiempo. A pesar de que le realizaron el análisis de sangre y otras pruebas como las radiografías simples
de abdomen (en las que el Med. Vet. observaba algo que no identificaba), nunca le hicieron una ecografía abdominal,
acción que demuestra una falta
médica por omisión. Recordemos que” la MALA PRAXIS queda configurada cuando se violan las normas del
adecuado ejercicio profesional y la podemos definir como la omisión por parte del veterinario de prestar apropiadamente los servicios a
que está obligado en su relación profesional con su paciente, omisión que da por resultado cierto perjuicio al
dueño del paciente”. Por culpa de una MALA
PRAXIS VETERINARIA, perdí a mi “hija”, mi mejor amiga, mi delirio y
compañía. No puedo dormir tranquila sabiendo que si en el Hospital Veterinario
Las Mercedes el “cirujano de guardia” hubiese estado realmente de “guardia”
presente en el sitio, mi perrita se hubiera salvado. Las autoridades deberían supervisar estos centros y velar porque los sitios de ese tipo
realmente cumplan con los servicios que ofrecen. ¿Quién me calma esta
tristeza que me inunda el alma por culpa de la falta de compromiso y
responsabilidad del Hospital Veterinario Las Mercedes? Señores si quieren a sus mascotas asegúrense de tratarlos en los
centros veterinarios que realmente brinden los servicios 24 horas con cirujanos presentes en las guardias.
RESPECTO A ESTE CASO, ME COMUNIQUÉ CON LA FISCALÍA GENERAL DE LA REPÚBLICA Y "NO SABEN" A QUÉ INSTANCIA SE RECURRE EN ESTA SITUACIÓN. LA RECOMENDACIÓN FUE QUE ASISTIERA PERSONALMENTE A ATENCIÓN AL USUARIO PARA VER "SI ELLOS SABEN" SI DE PUEDE DENUNCIAR O NO Y DÓNDE SERÍA...
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