sábado, 11 de febrero de 2012

ASÍ FUE COMO MANÁ MARGARITA SE FUE AL CIELO

El día 12 de noviembre de 2011 aproximadamente a las 9:30 PM, acudimos AL HOSPITAL VETERINARIO LAS MERCEDES (Calle California, entre Jalisco y Monterrey Urb. Las Mercedes. Ccs), a llevar a mi mascota, una bóxer de 13 años, registrada como paciente en el mencionado centro bajo el nombre Maná Margarita Noria, la cual presentaba baja temperatura corporal y una poca dificultad para respirar. Fue recibida por el Med. Vet. Rodolfo Gil, quien inmediatamente la atendió, le colocó una vía, le realizó exámenes de sangre y le tomó varias radiografías. Sin embargo, no logró identificar “el problema”. Estuvimos varias horas y Maná decaía poco a poco. Sólo había 2 personas atendiendo todas las emergencias que llegaban. Aproximadamente a las 2:20 AM del día 13 de noviembre de 2011, el Med. Vet. Rodolfo Gil nos preguntó si llamaba al cirujano de guardia para hacerle una cirugía exploratoria, a los pocos minutos decidimos que le haríamos el procedimiento recomendado y se lo notificamos al Med. Vet, cuando él iba a realizar la llamada, aproximadamente a las 2:30 AM, Maná empezó a defecar como síntoma de dolor y lamentablemente tuvieron que practicarle la eutanasia para evitarle más sufrimiento.  El Hospital Veterinario Las Mercedes presta “Servicios de Emergencias 24 Horas Medicina Crítica”, pero no había ningún cirujano en el sitio. El Med. Vet. Rodolfo Gil nos preguntó si autorizábamos realizarle la necropsia y decidimos que aceptaríamos para saber lo que realmente le había sucedido. Dos días después, volvimos al centro veterinario para buscar los resultados que además NO nos lo entregaron por escrito, y el veterinario nos dijo que no encontró nada, sólo observó una señal de que el apéndice había estado inflamado, que posiblemente a Maná le estaba dando una apendicitis, cuya mortalidad es baja si se hace un diagnóstico a tiempo. A pesar de que le realizaron el análisis de sangre  y otras pruebas como las radiografías simples de abdomen (en las que el Med. Vet. observaba algo que no identificaba), nunca le hicieron una ecografía abdominal, acción que demuestra una falta médica por omisión. Recordemos que” la MALA PRAXIS queda configurada cuando se violan las normas del adecuado ejercicio profesional y la podemos definir como la omisión por parte del veterinario de prestar apropiadamente los servicios a que está obligado en su relación profesional con su paciente, omisión que da por resultado cierto perjuicio al dueño del paciente”. Por culpa de una MALA PRAXIS VETERINARIA, perdí a mi “hija”, mi mejor amiga, mi delirio y compañía. No puedo dormir tranquila sabiendo que si en el Hospital Veterinario Las Mercedes el “cirujano de guardia” hubiese estado realmente de “guardia” presente en el sitio, mi perrita se hubiera salvado. Las autoridades deberían supervisar estos centros y velar porque los sitios de ese tipo realmente cumplan con los servicios que ofrecen. ¿Quién me calma esta tristeza que me inunda el alma por culpa de la falta de compromiso y responsabilidad del Hospital Veterinario Las Mercedes? Señores si quieren a sus mascotas asegúrense de tratarlos en los centros veterinarios que realmente brinden los servicios 24 horas con cirujanos presentes en las guardias.
La usuaria de Twitter @dianabelm busca hogar para este lindo perrito que encontró abandonado